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Acerca de la historia: Harry Potter y la piedra filosofal es un Fantasy de united-kingdom ambientado en el Contemporary. Este relato Dramatic explora temas de Friendship y es adecuado para Young. Ofrece Entertaining perspectivas. El chico que sobrevivió se embarca en una aventura mágica para descubrir su verdadero destino.
Había una vez, en un mundo donde la magia estaba oculta a los ojos de los comunes, un joven llamado Harry Potter que vivía una vida extraordinaria esperando ser revelada. Su viaje comenzó en el mundo mundano, viviendo en el armario bajo las escaleras de la Casa Número Cuatro de Privet Drive. Harry siempre supo que había algo diferente en él, pero nunca sospechó la verdad hasta aquel día fatídico.
Criado por sus crueles tíos, los Dursley, Harry vivía una vida de negligencia y maltrato. Su primo Dudley estaba mimado, mientras que Harry era tratado como una carga no deseada. La vida de Harry era sombría, llena de tareas meniales y el anhelo de encontrar un lugar al que realmente perteneciera.
En su undécimo cumpleaños, la vida de Harry cambió para siempre cuando llegó una carta para él, entregada por un búho, un mensajero extraño y mágico. La carta estaba dirigida a él, invitándolo a asistir a la Escuela de Magia y Hechicería Hogwarts. Pero sus tíos estaban decididos a evitar que Harry descubriera el mundo mágico al que pertenecía, arrancándole la carta y encerrándolo. Sin embargo, las cartas seguían llegando, inundando su casa hasta que apareció un gigante grande y amigable llamado Hagrid para entregarla en persona.
Hagrid le reveló a Harry que él era un mago, nacido de dos famosos magos, y destinado a unirse al mundo mágico. También compartió la impactante verdad de que los padres de Harry, James y Lily Potter, habían sido asesinados por un mago oscuro llamado Lord Voldemort cuando Harry era solo un bebé. La maldición de Voldemort, destinada a matar a Harry, de alguna manera rebotó, dejando a Harry con una cicatriz en forma de rayo en la frente y a Voldemort derrotado.
Harry estaba abrumado pero emocionado de dejar su antigua vida atrás y comenzar una nueva aventura. Con la ayuda de Hagrid, Harry se aventuró en el Callejón Diagon, un mercado mágico escondido de los Muggles (personas no mágicas). Allí, Harry compró sus útiles escolares, incluyendo una varita en Ollivanders, y descubrió su vasto patrimonio dejado por sus padres en el Banco Gringotts.
Poco después, Harry se encontró en la Estación King’s Cross, abordando el Expreso de Hogwarts desde la plataforma nueve y tres cuartos, una plataforma mágica solo accesible para magos. En el tren, Harry conoció a Ron Weasley, un chico de una gran familia mágica, y a Hermione Granger, una bruja brillante pero a veces mandona nacida de padres no mágicos. Los tres rápidamente se hicieron amigos. Cuando llegaron a Hogwarts, fueron asignados a una de las cuatro casas: Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw o Slytherin. El Sombrero Seleccionador colocó a Harry, Ron y Hermione en Gryffindor, una casa conocida por su valentía y coraje. En Hogwarts, Harry se sumergió en un mundo de maravillas, aprendiendo hechizos, elaborando pociones y volando en escobas. Descubrió un talento para el Quidditch, un deporte mágico jugado en escobas, y se convirtió en el Buscador más joven en un siglo para el equipo de Gryffindor. Aunque la vida en Hogwarts era emocionante, Harry pronto se dio cuenta de que ocurrían cosas extrañas dentro de los muros del castillo. Él y sus amigos aprendieron que algo estaba escondido en el pasillo prohibido del tercer piso. Su curiosidad se despertó, especialmente cuando escucharon a los profesores hablar en tonos susurrados sobre la Piedra Filosofal, un antiguo artefacto mágico que podía otorgar la inmortalidad. Harry, Ron y Hermione descubrieron que la Piedra Filosofal estaba protegida por diversas defensas mágicas, establecidas por los profesores para evitar que cayera en malas manos. También supieron que Lord Voldemort, quien se pensaba que había desaparecido, todavía estaba vivo de alguna forma y buscaba la Piedra para restaurar su pleno poder. Decididos a detener a Voldemort, Harry y sus amigos decidieron encontrar la Piedra antes de que fuera demasiado tarde. Tuvieron que enfrentar varios desafíos, incluyendo un perro gigante de tres cabezas llamado Fluffy, plantas mortales, llaves voladoras y un juego de ajedrez de mago a tamaño real. Gracias a la inteligencia de Hermione, las habilidades en ajedrez de Ron y el valor de Harry, lograron superar cada obstáculo. En el corazón del desafío, Harry se encontró cara a cara con el Profesor Quirrell, el aparentemente tímido profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras. Para sorpresa de Harry, Quirrell había estado trabajando con Voldemort todo el tiempo, y el Señor Tenebroso se escondía en la parte posterior de la cabeza de Quirrell, poseyéndolo. Quirrell intentó obligar a Harry a entregar la Piedra Filosofal, pero Harry se negó. En un momento de desesperación, Harry tocó la piel de Quirrell y descubrió que su toque causaba un gran dolor en Quirrell, quemándolo. El poder del amor de su madre, una protección que Voldemort no pudo superar, salvó a Harry mientras Quirrell se derrumbaba bajo la presión. Al final, Harry se desmayó y despertó en el ala hospitalaria de Hogwarts, donde el Profesor Dumbledore le explicó lo sucedido. La Piedra Filosofal había sido destruida para evitar que se usara para el mal, y Voldemort había huido una vez más, aunque no para siempre. El primer año de Harry en Hogwarts terminó celebrándolo como un héroe. El valor y la lealtad que él, Ron y Hermione demostraron hicieron que Gryffindor ganara la Copa de las Casas, un prestigioso premio para su casa escolar. Las experiencias de Harry en Hogwarts le enseñaron muchas cosas, pero lo más importante fue el valor de la amistad y el coraje. Con Ron y Hermione a su lado, Harry sabía que no estaba solo en la lucha contra Voldemort. Los desafíos que enfrentaron los acercaron más, formando un vínculo que duraría años. Aunque el verano significaba regresar con los Dursley, Harry ya no se sentía solo. Tenía un lugar al que realmente pertenecía, un lugar donde era celebrado, amado y valorado. Mientras Harry dejaba Hogwarts en el tren de regreso al mundo ordinario, sabía que esto era solo el comienzo. Su cicatriz podía haber sido un recordatorio de su pasado, pero también simbolizaba su conexión con un destino mucho mayor de lo que jamás podría haber imaginado. El mundo mágico apenas le había abierto sus puertas, y muchas más aventuras le esperaban. Harry Potter no era solo un chico que sobrevivió; era un chico destinado a la grandeza. El primer año de Harry en Hogwarts estuvo lleno de descubrimientos, amistad y peligro. Las lecciones que aprendió no fueron solo sobre magia, sino sobre lealtad, amor y valentía. Su viaje apenas había comenzado, pero ya había enfrentado una de las fuerzas más oscuras que el mundo mágico había conocido, y ganó, gracias a la fuerza de su corazón y el apoyo de sus amigos. El triunfo de Harry sobre Voldemort, aunque temporal, fue un vistazo a la batalla que tenía por delante. Continuaría enfrentando desafíos mucho mayores de lo que podía imaginar, pero sabía que podía confiar en los lazos que había formado y en las lecciones que había aprendido. Mientras el Expreso de Hogwarts llegaba a la Estación King’s Cross, Harry sintió una sensación de paz. Ahora tenía un lugar en el mundo mágico, y aunque la amenaza de Voldemort aún se cernía, Harry estaba listo para lo que el futuro le deparara. Por ahora, estaba contento de disfrutar su verano, esperando el día en que regresaría al castillo que se había convertido en su verdadero hogar. En el trasfondo, sin embargo, la oscuridad estaba creciendo. Voldemort todavía estaba por ahí, debilitado pero no derrotado, buscando nuevas formas de recuperar su fuerza. La derrota en Hogwarts había sido un contratiempo, pero estaba decidido a resurgir una vez más. El nombre de Harry se había hecho famoso en el mundo mágico, y aunque trataba de mantenerse humilde, no podía escapar de la atención que lo seguía a dondequiera que iba. Pero la fama era lo último que Harry deseaba. Solo deseaba una vida normal, rodeado de sus amigos y las alegrías simples de ser un joven mago. Sin embargo, en el fondo, Harry sabía que su destino estaba entrelazado con el de Voldemort. Los dos estaban conectados por algo más que la cicatriz en la frente de Harry. La batalla entre el bien y el mal estaba lejos de terminar, y Harry pronto se encontraría en el centro de ella una vez más. Mientras Harry se preparaba para dejar el mundo mágico por el verano, no podía quitarse la sensación de que su viaje apenas había comenzado. La Piedra Filosofal había sido protegida, pero la amenaza del regreso de Voldemort seguía muy real. Harry entendió que su futuro estaría lleno de más peligros, más misterios y más desafíos. Aun así, Harry no tenía miedo. Con Ron y Hermione a su lado, sabía que podía enfrentar cualquier cosa. Los lazos que forjaron en su primer año solo se fortalecerían con el tiempo, y su lealtad mutua sería puesta a prueba una y otra vez. Lo que le esperaba a Harry era incierto, pero una cosa estaba clara: su historia estaba lejos de terminar. Y así, con el año escolar atrás, Harry Potter regresó al mundo ordinario, pero sabía en su corazón que pronto volvería al lugar donde la magia cobraba vida, donde su verdadero destino le esperaba. Por ahora, sin embargo, estaba contento de disfrutar un breve momento de paz antes de las aventuras que vendrían. El viaje que comenzó con una simple carta había llevado a Harry a un mundo de maravillas, amistad y peligro. Fue el inicio de una historia que cambiaría no solo su vida, sino también la de todos los que lo rodeaban. La leyenda de Harry Potter apenas había comenzado, y resonaría en los pasillos de Hogwarts por años venideros.El Viaje a Hogwarts
El Misterio del Pasillo Prohibido del Tercer Piso
El Enfrentamiento Final
El Poder de la Amistad
Epílogo: Las Lecciones del Primer Año
La Oscuridad Creciente
Un Vistazo de lo Que Está por Venir
Una Palabra Final: El Fin del Comienzo